Mostrando entradas con la etiqueta politico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta politico. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de septiembre de 2011

La muerte de Pin8


El ultimo documental realizado por la dupla Perut-Osnovikoff, y que aborda desde 4 personalidades e ideologías distintas el día en que murió el general Pinochet, es un verdadero placer cinematográfico.



Desde el punto de vista de la imagen, su tratamiento es interesante, hermoso y también chocante en algunos determinados planos. Los realizadores, buscan darle un giro interesante a la típica entrevista de sus personajes. A los cuales, prácticamente no vemos en ningún momento hablarnos “cara a cara”, vemos un plano cerrado de sus bocas, dejándonos ver durante varios minutos, sus dientes, lengua, saliva, etc.

El documental esta abordado desde cuatro perspectivas humanas e ideológicas diferentes. Por un lado se nos presenta a un fanático rabioso de la figura de Augusto Pinochet. Una señora que gracias a la dictadura, pudo conseguir un puesto de flores donde trabajo varios años. Un cuidador de autos alcohólico y sin ideología clara. Finalmente, un hombre que ha dedicado su vida a la lucha política en el Juntos Podemos. Lo interesante de estos personajes, son precisamente sus diametrales diferencias fisiológicas, humanas, estéticas y sicológicas. Son casi un prototipo de persona. Mientras que el fanático de Pinochet, es un tipo alto, delgado y con una ligera calvicie, bien vestido y de una condición económica acomodada; el retractor es gordo, con abundante barba y cabellera, y de un vestir popular. Mientras la señora que tiene su negocio de flores, es la típica pequeño-burguesa e ignorante, el borracho, también ignorante de las cuestiones sociales es un estereotipo de borrachín del pueblo. Estos personajes, configuran el relato y le hacen avanzar desde el día en que la salud de Pinochet entra en crisis, hasta algunos días después.



Hay algo interesante en toda esta historia, y es algo que los realizadores vienen tratando también en su documental “Un hombre aparte”.  La soledad de los personajes. Hablan por teléfono, se comunican con el resto del mundo, suponemos que tienen familia o alguien que se preocupe de ellos, pero todo eso no queda mas que en un enunciado, algo virtual, ya que incluso la escena en que el fan de Pinochet asume la presidencia de una agrupación que busca mantener viva la llama del Gobierno Militar, parece como si los personajes no estuvieran ahí, fueran solo parte de un decorado. Por su parte la mujer de las flores, habla varias veces de su hija, pero al principio solo la vemos acompañada de sus mascotas, siendo su familia un elemento completamente invisible. El anciano de izquierda, habla de la lucha social, pero todo el tiempo esta solo, con su vestuario estrafalario, en distintos escenarios de su casa y la Moneda. Luego cuando decide convertirse en el viejo pascuero para ir a las protestas, también esta solo, con algunas personas que se le acercan para tomarse una foto con él. Ese mismo personaje, participa de la movilización, pero el encuadre lo muestra solo, vociferando un discurso contra los fascistas que propiciaron el golpe. Finalmente el personaje alcohólico, el mas marginal de todos, es también el mas solitario, comienza su día con 3 botellas de vino, y termina su participación en el documental, fumando un cigarrillo, bebiendo y cantando una canción de Camilo Sesto (amor amar), un gran detalle, esos momentos que el documental entrega a sus realizadores.



Respecto a la puesta en escena, es muy sobria, y la iluminación esta muy cuidada. Los encuadres son interesantes, y como ya habia mencionado, el hecho de que los personajes no esten hablando directamente a la camara, como en la mayoria de los documentales ayuda a darle un tratamiento intenso, en los momentos en que casi como fotografías guardan silencio y los vemos en su magnitud solitaria. 

Los fachos quedan mal parados nuevamente, pero no por manipulaciones truchas, simplemente porque ellos mismos son incapaces de quedar/caer bien.

grupo de fascistoides apoyando al agonizante ex tirano


¿Cuál es la sensación que deja el documental? Bueno, de partida no hay una visión dominante, al estar tan fragmentado el discurso de sus cuatro personajes, cada quien es libre de sacar sus conclusiones. ¿Será verdad que la perdida de la señora de las flores de su puesto, es una persecución política? ¿En que cambio la vida de los personajes luego de este evento?

Las conclusiones son personales, así como el odio o la admiración que se siente al hablar de alguien como Pinochet.  


domingo, 21 de agosto de 2011

El Espejo del Cine Chileno


Comentarios del libro "El Espejo Quebrado"

Me tarde un tiempo en leer completo el último libro de Alfredo Barría Troncoso. “El maestro”, -como me gusta llamarle- se plantea un tema difícil, pero que con un gran manejo de la prosa, convierte en un verdadero viaje a los tiempos que el texto va desglosando.

“El espejo quebrado”, no es simplemente una revisión superficial de la principal producción cinematográfica chilena realizada entre los años de la Unidad Popular. Alfredo Barría también hace un viaje al pasado y vividamente describe sus propios recuerdos, con tanta frescura que los sentimos en la piel. Mientras por una parte, cada capitulo analiza una parte del cine chileno hecho durante esos años, al final del capitulo se hace un flashback, que quizás el mismo autor no se planteo en un principio, pero que añadió como un punto a favor de la narración y aprovecho como antecedente de: un partido (Izquierda Cristiana), un momento social (días antes del golpe militar de 1973)  y una experiencia personal.

Algunos dicen que ya esta bueno hablar siempre de lo mismo, que la dictadura ya pasó, que como jóvenes no la vivimos y debemos dejarla en el pasado. Chile, es un país con muy mala memoria. Si bien existen muchos temas de que hablar, creo que este libro es importante en cuanto rescata una discusión a la que probablemente no se le ha tomado el peso correcto: ¿Qué implicancias tuvo la dictadura sobre el cine chileno? No es que el libro se centre en eso, pero si da para pensar. La realidad social y cinematografía contemporánea ayuda a determinar un paradigma que se vive, se ve en las pantallas, se siente como un fantasma de las circunstancias. Ese debate esta pendiente.

Si de criticar se trata quizás lamento la ausencia de mayor profundizando en los flashback, aunque claro, no son el tema del libro, pero se les extraña incluso más que los a veces fríos análisis de películas que ni siquiera existen mas que como antecedente escrito. Por otro lado - y esto es sumamente personal- discuto la visión política demasiado amistosa con Allende.

Para todo aquel que quiera dedicarse al cine, y no lo digo solamente para aquellos que quieran ser (como yo) realizador, es importante conocer lo más posible esta profesión en todas sus áreas, su historia, su técnica, sus posibilidades narrativas, entre tantas cosas que no podemos dejar de lado. Es por eso que leer libros como el de Alfredo Barría es un agrado y también un deber, en cuanto nos cuentan una historia que como chilenos debemos recoger, estudiar y comprender. No es exclusiva de la Unidad Popular esta idea de convertir el Cine en una fuerza ideológica comprometida y militante. Por el contrario, quizás el Cine este mas cercano al capitalismo como modelo de producción, marketing, intereses netamente comerciales. Los futuristas italianos también plantearon un Cine futurista.  Sergei Einsenstein también creyó que el Cine era el modo de comunicar ideas del futuro. ¿Qué vendrá después?

Alfredo Barría Troncoso ha generado un libro que pasara a la historia no sin afectar de alguna manera a sus lectores. Espero firmemente que mas personas lean el libro, sobretodo los realizadores, audiovisualistas, y demás personas interesadas en el llamado “séptimo arte”.